Mae Sot: entre dos aguas

Si después de pasearte por Tailandia, el siguiente destino de tu viaje es Birmania, es muy probable que acabes en Mae Sot, una ciudad fronteriza sin ningún reclamo especial para ir a visitarla expresamente pero con algo diferente una vez que te encuentras allí.

Aparentemente, Mae Sot es una ciudad más de Tailandia, con sus mercados callejeros, sus Seven Eleven y sus monjes naranjas paseando por las calles, pero apenas pasas unas horas allí, te vas dando cuenta de que algo ha cambiado. En primer lugar, los hombres llevan unas faldas largas que no habías visto antes, se sientan a tomar té en con leche condensada en unos banquitos que parecen de juguete y hay manchas rojas repartidas por el suelo de toda la ciudad. Pero qué cosas tan extrañas…

LongyisApenas te fijas un poco, te das cuenta de que, además de budistas, también hay muchos musulmanes en las calles, conviviendo tan tranquilamente y en muchos restaurantes se repite un plato que no habías escuchado antes: la ensalada de hojas de té. Para terminar de rematar la peculiaridad de este sitio, te cruzas con bastantes occidentales, pero no parecen turistas… Los ves desayunando con los locales, haciendo las compras, saliendo del banco… ¿Qué está pasando aquí?

La explicación es sencilla. Mae Sot está a sólo siete kilómetros de Myanmar, la antigua Birmania, y las faldas no son faldas, sino longyis, la prenda más habitual en la vestimenta birmana; el té con leche condensada es la bebida nacional en el país vecino; y las manchas rojas en el suelo no tienen nada de escabroso: son restos de betel, una raíz que los birmanos mascan a todas horas, igual que en occidente fumamos tabaco, y que continuamente escupen en el suelo.

La dictadura militar que durante décadas ha gobernado el país ha llevado a la opresión de muchas de las minorías étnicas que lo conforman, obligadas a trasladarse a zonas fronterizas en busca de una vida mejor, siendo Tailandia uno de los principales receptores de esta población desplazada. De ahí la numerosa presencia de occidentales en Mae Sot, cooperantes que trabajan en alguna de las ONG que operan en la zona. Los musulmanes están ahí porque, como en el país vecino, conviven las religiones; y las ensaladas de hojas de té, para no echar de menos uno de los platos tradicionales más populares de Myanmar.

Niño birmano desplazado en Mae Sot

En resumidas cuentas, Mae Sot es un trocito de Birmania en tierra tailandesa que te sirve como anticipo de lo que vas a vivir durante las próximas semanas, que te hace prepararte para esa cultura maravillosa a la que te vas a enfrentar en breve.

Al día siguiente, cruzas andando el Puente de la Amistad, que te lleva derechito a Birmania, uno de los destinos más esperados en esta vuelta al Mundo, y el pellizco se te vuelve a formar en la barriga, como si fuese el primer día que sales de casa.

Frontera entre Tailandia y Birmania en Mae Sot

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6 comentarios en “Mae Sot: entre dos aguas

  1. Luis Arias

    Hola Marta, me encanta como nos has dejado con el suspense que supone empezar esta nueva andadura por un nuevo país.
    Un beso

    1. Marta

      ¡¡Lleva abierto ya más de un año, Germán!! Hay otras fronteras donde no es tan sencillo cruzar, pero la de Mae Sot es una de la más sencillas. :)

    1. Marta

      Pues no veas los que me quedan aún por cruzar, Inma. ¡Esto no ha hecho más que empezar!
      A partir de ahora, cada vez que cruce un puente, me acordaré de ti. 😉
      Un beso fuerte.

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