Mil gracias o más – Oceanía

¿Crees que la gente en países occidentales no es tan hospitalaria o tan desprendida como en otros países? Es cierto que se encuentran muchas diferencias y la llegada a Australia y Nueva Zelanda me recordó mucho a Europa, más viniendo de Asia. Aun así, todos los días encontré gente buena a la que darle las gracias por hacer más fácil o agradable mi viaje y muchos resultaron ser hilos de esos que no se cruzan en tu vida por casualidad, sino que seguro reaparecen un día para formar algún que otro nudo.

A pesar de que no sean quizás actos tan llamativos como algunos de los que encontré en Asia, me he cruzado por el camino con mucha gente dispuesta a ayudar. Por ejemplo, en Australia pude alojarme prácticamente todas las noches en casa de algún couchsurfer y en Nueva Zelanda no tuve necesidad de gastarme ni un solo dólar en transporte, pues no tardaba más de un cuarto de hora en que alguien me recogiese cuando me ponía a hacer autostop.

Para seguir mostrando que gente con buen corazón hay en todos los rincones del mundo, aquí van mis agradecimientos de todos y cada uno de los días que pasé en este maravilloso y lejano continente. ¡Gracias, Oceanía!

Recuerda que, si quieres leerlo en orden cronológico tienes que empezar por el final. 😉

08.03.16: 257.- A Germano, un brasileño simpatiquísimo que en el avión me dejó sentarme en el lado de la ventanilla y me dio una charla de lo más agradable.

Germano

256.- Y a Eva, otra couchsurfer que se estaba quedando en casa de John y me enseñó el centro de Auckland en las pocas horas que tenía antes de coger el vuelo a Argentina.
07.03.16: 254.- A la panadera que me recogió a la salida de Hanmer Springs, cuando volvía a casa después de toda la noche haciendo pan y 253.- a la inglesa que se había establecido en Nueva Zelanda y me dejó en la misma puerta del aeropuerto de Christchurch. 252.- Gracias también a John, mi couchsurfer en Auckland, que fue a recogerme al aeropuerto.
06.03.16: 251.- A la chica del supermercado de Hanmer Springs, simplemente por hacer su trabajo sonriendo.
05.03.16: Gracias a nuevos conductores… como 250.- la señora que me sacó de Picton cuando volvía de una semana pescando y sin ducharse y 249.- a la madre de familia en un todoterreno, esta última, sobre todo, por parar a que yo le hiciese una foto a las focas en la playa al ver mi cara de emoción. También a 248.- la pareja de turistas franceses y a 247.- la chica argentina que trabaja en la cocina de un restaurante en Hanmer Springs.
04.03.16: A los conductores del día de hoy, es decir, 246.- una chica alemana con la que Inga y yo atravesamos la ciudad; 245.- un tipo bastante extraño que suponemos que quiso ayudar pero nos dejó en un lugar pésimo pocos kilómetros más adelante; 244.- un kiwi con ascendencia holandesa que nos situó un poco mejor y, finalmente, 243.- a Jason, Brandon y Phil, tres amigos jugadores de hockey, que nos llevaron a nuestro destino en Picton.
03.03.16: 242.- A Inga, por ese día y medio maravillosos tras encontrarnos en una carretera perdida del norte de la isla sur de Nueva Zelanda. Y a todos los conductores que tuvieron a bien acercarnos a nuestro destino: 241.- la chica con su bebé cabezón; 240.- el matrimonio de mediana edad que nos situó mejor; a 239 y 238.- otras dos parejas, de kiwis y de ingleses y, sobre todo, 237.- a Carlo, romano, divertido, buena gente y encantador.

Gracias a Carlo. Autostop en Nueva Zelanda

236.- También a dos parejas de amigas que nos acercaron al supermercado en un ataque de vicio autostopista.
02.03.16: A todos los conductores que me han recogido hoy al borde de la carretera, que han sido muchos. 235.- A Filip, el mismo belga de ayer, que además se ha sumado al trekking mañanero que he hecho; 234.- a Benois, un suizo apasionado de la montaña; 233.- a un caminonero kiwi que no había quien le entendiese con su tráiler lleno de fertilizantes; 232.- a una chica con un perro adorable que me acercó unos cuantos kilómetros más a Nelson; y a 231.- Mac, un tipo demasiado chulito pero muy gracioso. Con tanta gente dispuesta a darte una vuelta da gusto viajar por Nueva Zelanda.
01.03.16: 230.- A Filip, un belga muy particular que me recogió haciendo autostop y me llevó hasta mi destino porque pensó que mi plan era mejor que el suyo.

Filip y Marta. Autostop en Nueva Zelanda

29.02.16: 229.- A Isabelle y Grant, una simpática pareja que no sólo me llevó en su autobús desde Fox Glacier a Franz Josef Glacier, sino que me ofrecieron unirme a ellos para hacer la caminata hasta el glaciar y, no contentos con eso, me invitaron a comer una riquísima comida casera.
28.02.16: 228.- A esos dos chicos israelíes que, sin pedirlo, se ofrecieron a llevarme en su coche desde el glaciar Fox hasta el pueblo.
27.02.16: 227.- A Fede, un simpático uruguayo que vino a recogerme a la casa donde me alojaba, para llevarme a cenar con su grupo de amigos. Y a todos los que me llevaron en su coche, en el día que más tardé en hacer el recorrido: 226.- una joven pareja israelí que me llevó tumbada en la cama que tenían montada en la parte trasera del coche; 225.- Gwen y Blake, que me llevaron hacia atrás, porque el punto en el que me había quedado era malísimo para parar; 224.– una pareja de hermanos australianos, con los que avancé un buen tramo; y, finalmente, 223.- una chica canadiense que nunca había recogido antes a nadie haciendo austostop pero yo le di buenas sensaciones y se decidió a probar.
26.02.16: Nuevamente a todas esas personas que han tenido a bien recogerme del borde la la carretera, para traerme o llevarme por estos paisajes alucinantes… 222.- A Craig, un kiwi con el que me hubiese casado diez minutos después de conocerlo. Qué pena que al minuto seis ya me había bajado de su furgo. 221.- Al señor de Brighton con un cargamento de huevos que me acercó un poco más al inicio de la ruta que quería hacer y, finalmente, a 220.- Eve y Paul, un encantador matrimonio inglés que me llevó hasta destino, me dejaron acompañarles haciendo el sendero y me llevaron de vuelta a Wanaka.

Eve y Marta. Trekking del Glaciar Rob Roy, Nueva Zelanda

25.02.16: A todas las personas que se han parado hoy a recogerme cuando hacía autostop, es decir: 219.- las dos chicas chinas que están en Nueva Zelanda con una working holiday visa; 218.- el chico que me llevó a un punto más transitado para ir hacia Wanaka, 217.- al pelirrojo que me acercó hasta Arrowtown; y 216.- al matrimonio padres de una estrella del esquí neozelandés que finalmente me llevó hasta Wanaka.
215.-  Y a la trabajadora del museo de Arrowtown, que me permitió dejar mis mochilas allí mientras me iba a dar un paseo por su encantador pueblito.
24.02.16: 214.- A Chris, de Manchester por, a pesar de no entenderlo casi nada (qué frustración, yo que pensaba que sabía hablar inglés), echar tan buen rato juntos tras la cena en el albergue.
23.02.16: 213.- A la camarera del crucero en el fiordo Milford Sounds, por darnos explicaciones la mar de interesantes de lo que estábamos viendo.
22.02.16: 212.- Al conductor que me recogió a la salida de Queenstown para llevarme a un sitio mejor desde el que poder seguir probando suerte con el autostop porque, “con esta sonrisa, no debería estar esperando mucho tiempo”. 211.- Y a la pareja de turistas chinos que me llevaron hasta Te Anau.
21.02.16: 210.- Al chico sueco tan simpático que me saludó y se paró cinco minutos a charlar conmigo en la subida al monte Ben Lomond.
209.- Y al francés que me prestó su sal en el albergue.
20.02.16: 208.- A la chica de la oficina de información al turista de Cromwell que, cuando mi agobio era máximo porque no había ningún sitio donde quedarse a dormir, fue capaz de encontrarme un alojamiento para las cuatro noches siguientes. Y todo con una sonrisa.
19.02.16: 207.- A otro Kevin, un chino kiwi de adopción, por el buen día que echamos juntos recorriendo el lago Tekapo.

Kevin y Marta. Lago Tekapo, Nueva Zelanda

18.02.16: 206.- A Kevin, un simpático kiwi que me recogió a las afueras de Christchurch, me dio charla durante tres horas de viaje, me llevó a mi destino y, no contento con eso, condujo 40 kms. más para llevarme a un sitio donde poder alojarme cuando descubrí que en Lago Tekapo no había ni una sola cama libre.
17.02.16: 205.- Al conductor del autobús de Lyttelton a Christchurch, que cada vez que paraba a recoger a una persona no volvía a arrancar hasta que ésta se hubiese sentado.
16.02.16: 204.- A todas y cada una de las personas que me han sonreído hoy al cruzarse conmigo en mi primer día en Christchurch. ¿Serán todos los neozelandeses igual de simpáticos?
15.02.16: 203.- Al conductor del autobús que cogí al llegar a Christchurch, por cobrarme el billete como si me hubiese montado en la parada de fuera del aeropuerto, que sale casi cinco dólares más barata
14.02.16: 202.- A Ana, esa chica de Zaragoza que pasó con el couchsurfer que me alojaba y conmigo el fin de semana en Cairns, por las charlas apasionadas sobre viajes a miles de destinos y por esa cena tan rica.
13.02.16: 201.- A la chica del puesto donde compré un helado, simplemente por sonreír.
12.02.16: 200.- A Herbert, el instructor de buceo en la barrera de coral, por ser tan paciente con nuestro grupo, de buzos no muy avanzados, y explicarnos tantas cosas interesantes acerca de los peces que vimos (por ejemplo, ¡que los peces payaso se cambian de sexo cada dos por tres!).
11.02.16: 199.- A Luciano, el jubilado italiano que conocí en el día antes en las islas Whitsunday, por venir a saludarme cuando me vio en la playa, pero querer ser prudente para no molestar.
10.02.16: 198.- A la pareja alemana que venía en el mismo barco que yo a las islas Whitsunday, por quedarse esperándome cuando tuve que regresar al albergue porque no encontraba mi pasaporte.
09.02.16: 197.- A las dos mujeres que me recogieron con su coche para llevarme de vuelta a la ciudad y buscar un albergue cuando el couchsurfer con el que me iba a quedar decidió dejar de dar señales de vida.
196.- Y a Nick, un mochilero inglés, por invitarme a tomar una cerveza con sus amigos y sacarme un poco de “la rutina”.
08.02.16: 195.- A la hija de Shane, por haberme cedido su cuarto durante dos noches para dormir.
07.02.16: 194.- Al chico húngaro en la excursión a la isla Fraser, por darme un ratito de charla.
06.02.16: 193.- A Shane, mi couchsurfer en Hervey Bay, por recogerme en la estación de autobuses y hacer que me sintiese en su casa como en la mía propia.

Shane y Marta, Australia

05.02.16: 192.- A la chica de la agencia de viajes junto al albergue por tratar de ayudarme a encontrar la opción más barata para visitar las islas de alrededor, adaptándose más a mi necesidad que a sus comisiones.
04.02.16: 191.- A Marius, el chico alemán que coincidió en la misma habitación que yo en el albergue de Noosa, después de haberme ofrecido un caramelo en la cola del inmigración a la llegada a Melnourne, porque da gusto encontrarse gente tan amable y simpática.
03.02.16: 190.- A la chica que me avisó de que tenía un canguro delante de mis narices y yo no lo había visto. ¡Mi primer canguro en vivo y en directo!
02.02.16: 189.- A Helen, esa señora que paró cuando yo hacía autostop para ir a Byron Bay pero que no me recogió porque no iba para el mismo sitio. Por, a pesar de eso, volver a los pocos minutos para llevarme expresamente a donde yo quería ir y, no contenta con eso, hacerme un recorrido turístico por el pueblo antes de dejarme en la puerta de un supermercado “por si necesitaba hacer la compra”.
01.02.16: 188.- A Peter, el couchsurfer que me hospedaba en Sydney, por llevarme y recogerme de la estación de trenes para que me resultarse más fácil hacer la excursión a las Blue Mountains, a pesar de que para él supusiese pasar más horas en la oficina.
31.01.16: 187.- Al grupo de acróbatas que me tuvo embobada durante más de una hora con su genial espectáculo en el centro de Sydney.
30.01.16: 186.- A Andy, un couchsurfer que rechazó mi solicitud para quedarme en su casa porque ya estaba alojando a otra persona pero que, aún así, se ofreció a quedar conmigo para tomar una cerveza y enseñarme un poco la ciudad.
29.01.16: 185.- A las chicas del tour gratuito por Sydney, por compartir sus conocimientos sobre su ciudad.
28.01.16: 184.- A Alex, el chico con el que compartí coche para ir de Melbourne a Sydney, por su generosidad al ofrecerme ese viaje de forma gratuita a cambio de que yo llevase alguna comida y bebida.
27.01.16: 183.- A Kimi, el japonés que venía en la excursión de la Great Ocean Road, por ser amable y educado y casi el único que hablaba en todo el autobús. Por eso y por invitarme a ir a Tonga.
26.01.16: 182.- A Brett, un nuevo couchsurfer que se ofreció a acogerme cuando el anterior no pudo hacerlo por un cambio de planes.
25.01.16: 181.- A la chica de la agencia de viajes donde finalmente contraté la excursión a la Great Ocean Road y la playa de los 12 apóstoles, por tener siempre una sonrisa a pesar de los varios cambios que hice.

Playa de los Doce Apóstoles, Australia

24.01.16: 180.- A Alex, a quien no conozco de nada, sólo de contactar con él a través de un foro para buscar compañeros de viaje, por ser tan amable e incluso ofrecerse a llevarme a la Great Ocean Road si decido volver a hacerla.
23.01.16: 179.- A Marty y sus amigos, por el rato agradable tomando cervezas en un barrio tan chulo como Brunswick.
22.01.16: 178.- Al chico con el que quedé para conocernos e ir juntos en unos días a recorrer la Great Ocean Road, por esperarme durante treinta minutos porque yo me equivoqué de hora a la que habíamos quedado. ¡Pobrecillo!
21.01.16: 177.- A una señora dando un curso de fotografía con cámara Polaroid y a su profesor por, después de hacerme una foto y regalármela, invitarme a la inauguración de una exposición.
20.01.16: 176.- A Russel, un guía turísitco voluntario que ofrece visitas gratuitas por el centro de Melbourne, por su altruismo y simpatía.
19.01.16: 175.- A Natalia, mi primera couchsurfer en Melbourne, por el rato tan bueno que echamos en el Open de Tenis de Australia desde las 11 de la mañana hasta las 11 de la noche.
18.01.16: 174.- A Marty por, sin motivo, ni razón, ofrecerse a pasearme durante el fin de semana y a quedarme en su casa mientras tanto.
Lentils as anything, Melbourne - Australia17.01.16: 173.- A los simpáticos y peculiares camareros voluntarios del Lentils as Anything, un restaurante en el que el precio de la comida lo pones tú.
16.01.16: 172.- A la camarera de la hamburguesería donde cené con la couchsurfer que me aloja, por esperar con una sonrisa a que pidiésemos, a pesar de que estaba a punto de cerrar cuando llegamos.
15.01.16: 171.- A los camareros del Subway frente a la estación Flinders en Melbourne que, recién llegada a Australia, me pusieron a cargar la batería del móvil en los enchufes de la cocina.

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2 comentarios en “Mil gracias o más – Oceanía

  1. Sergio

    Y a ti quién te da las gracias? Jejejje pues ya te las doy yo en nombre de todos ya que estoy en el no continente “Oceanía”
    Abrazos y enhorabuena por tu labor.

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